El cemento que aprende a atrapar su propio CO₂: Tailandia prueba una planta itinerante

La industria cementera avanza en captura de carbono a escala piloto, aunque a paso desigual. Un informe global identifica más de 175 proyectos de CCUS (captura, uso y almacenamiento de carbono) y hornos de arcilla calcinada en distintas etapas de desarrollo, pero advierte que menos del 2% de las emisiones globales del sector serán capturadas hacia 2035. Dos proyectos emblemáticos —de Holcim en Bélgica y Heidelberg Materials en Suecia— permanecen estancados, sin cancelarse pero sin avanzar. En contraste, desde julio, la Asociación de Fabricantes de Cemento de Tailandia iniciará la rotación de una unidad móvil de CCUS entre plantas cementeras en el llamado «Saraburi Sandbox», para validar el desempeño de la tecnología bajo distintas condiciones operativas antes de escalarla a nivel comercial.
La IA que huele los problemas de una obra antes de que ocurran
Una plataforma de inteligencia artificial enfocada en gestión de riesgos en construcción captó la atención de fondos especializados en tecnología. Enlaye, incubada en Harvard Innovation Labs, levantó US$5 millones liderados por Glasswing Ventures. A diferencia de herramientas que analizan documentos o cronogramas de forma aislada, su sistema cruza datos de todo el proyecto —conectándose a plataformas como SharePoint o Autodesk— contra una matriz de proyectos similares para predecir riesgos de retrasos y errores constructivos. Su fundador, con experiencia previa en Vinci Construction, señala que la herramienta ya opera dentro de esa constructora, sobre todo en la fase de licitación, ayudando a identificar problemas contractuales y técnicos con mayor rapidez.
La cubierta de madera que resucitó una técnica dada por muerta hace 50 años

En Doraville, Georgia, se levanta el primer gridshell de madera de esta escala construido en Norteamérica desde que la tipología cayó en desuso en los años setenta. Apodada «the Pringle», la estructura de US$10 millones forma una cubierta curva en silla de montar de casi 25 metros de luz, lograda mediante un patrón asintótico de Chebyshev: listones de madera de 3×3 pulgadas doblados elásticamente hasta pasar de celdas cuadradas en la base a celdas romboidales en la cúpula terminada. La firma StructureCraft realizó ensayos a escala real en Canadá para validar la flexión de los listones antes de instalarlos en obra. El proyecto debutará como sede de transmisión del Mundial 2026 antes de convertirse en un espacio cultural permanente.


