La optimización y reutilización de encofrados modulares se ha convertido en un factor decisivo para mejorar la productividad, reducir costos y elevar la eficiencia en los proyectos de construcción. A partir del análisis del ciclo de vida, la correcta ingeniería de encofrados y la aplicación de sistemas modulares versátiles, el encofrado deja de ser un elemento temporal para convertirse en un equipo estratégico en obra y activo estratégico para los contratistas.
La creciente presión por mejorar la productividad en obra ha impulsado a que los encofrados modulares pasen de ser equipos temporales a convertirse en activos estratégicos dentro de la gestión de proyectos de construcción. A diferencia de los sistemas tradicionales de madera, cuyo deterioro es rápido y cuyas posibilidades de reutilización son limitadas, los sistemas modulares —fabricados en acero, aluminio o materiales compuestos— están diseñados para responder a necesidades específicas de cada tipo de proyecto, lo que se traduce en ciclos de vida claramente diferenciados según su aplicación, planificación y ritmo de obra.
Desde la perspectiva de fabricantes especializados como Peri, no existe un número único de reutilizaciones aplicable a todos los sistemas, ya que cada sistema (Liwa, Handset, DUO, etc.) está concebido para cubrir una necesidad constructiva dentro de un mercado especifico. La empresa ofrece sistemas de aluminio, sistemas mixtos, sistemas que son manuportables, así como otros de gran formato que por peso necesitan grúa, sistemas hidráulicos, etc. Cada uno con diseños, resistencia y aplicaciones específicas que no pueden extrapolarse entre sí, precisamente porque los ciclos de uso, mantenimiento y reutilización son distintos. Esta diferenciación resulta clave para entender el verdadero desempeño del encofrado dentro del análisis de su ciclo de vida.
PERI indica que, en proyectos con sistemas constructivos monolíticos, donde las viviendas son iguales, no habrá ninguna ayuda mecánica y el volumen de construcción supera las 350 unidades, se presenta una oportunidad clara para el uso de sistemas de encofrado de aluminio por su ligereza y por estar fabricados a la medida del proyecto. En este tipo de obras, el sistema puede operar con ciclos diarios de uso y reutilización, maximizando la inversión. En el caso de contratistas o subcontratistas especializados en vivienda residencial, PERI identifica una oportunidad para el sistema DUO (polímero/plástico estructurado) para elementos verticales por que no genera ruidos molestos como el metal, es muy ergonómico, liviano y de gran rendimiento. Dependiendo de planificación, sectorización y ritmo de obra se podrían tener entre 4 a 5 usos por semana.
El ciclo de vida (tenencia) del encofrado comienza en la etapa de planificación: ¿qué reto constructivo tengo?, ¿de qué alternativas dispongo?, ¿qué quiero lograr con ellos?, ¿qué ahorros me representan?, ¿cuál es su compatibilidad con el sistema constructivo?, ¿cuál es la secuencia de vaciados y la velocidad esperada de ejecución? Esta fase inicial es determinante, ya que una mala decisión puede no generar ahorros sino más bien sobrecostos.
Durante la etapa de uso operativo, la vida útil del sistema está directamente influenciada por las condiciones reales de obra. En el caso del encofrado y soporte de losas, las reutilizaciones dependerán de los ciclos completos (armado, llenado, desencofrado y traslado) y su duración dependerá del uso y trato, por ejemplo, cada sistema de encofrado vertical tiene una resistencia a la presión de llenado, pudiendo ser 40, 60 u 80 kn x m2, la cual debe de monitorearse a fin de evitar una fatiga del material. En este contexto, la planificación, sectorización y medición de la velocidad de llenado se convierten en factores clave.

La fase de mantenimiento y reparación constituye otro punto crítico del ciclo de vida. Los sistemas modulares están diseñados para permitir intervenciones que prolonguen su uso, como el reemplazo de superficies de contacto o la reparación de componentes dañados. Esta capacidad de mantenimiento es la que permite que el encofrado mantenga su desempeño estructural, funcional y geométrico a lo largo del tiempo, evitando un deterioro prematuro que acorte el ciclo. Finalmente, el ciclo se cierra con la disposición final o reciclaje según sea el caso. Por ejemplo, el DUO es un material reciclable.
PLANIFICACIÓN, LOGÍSTICA Y ELECCIÓN DE MATERIALES
La reducción de costos asociada al encofrado modular no se explica únicamente por el tipo de material utilizado, sino por la correcta integración entre ingeniería, logística y planificación de obra. En este sentido, los sistemas diseñados bajo patentes industriales se diferencian claramente de los encofrados tradicionales de madera o metálicos convencionales, al ofrecer soluciones optimizadas para contextos específicos de construcción.
La ingeniería de encofrados permite seleccionar el sistema más adecuado en función del tipo de estructura, el ritmo de ejecución y la disponibilidad de recursos en obra. Mientras que los sistemas de aluminio destacan por su ligereza y rapidez de montaje, otros sistemas mixtos o manuales pueden ser más convenientes en proyectos donde las geometrías son variables. Esta selección precisa evita sobredimensionamientos innecesarios y reduce los costos asociados al montaje, desmontaje, manipulación y traslado.
Un aspecto clave en la reducción de costos es la logística. Los sistemas modulares patentados, incorporan el uso de pallets y canastos como medios que permiten optimizar la cantidad de camiones a necesitar. En obra, ayudan con el almacenamiento y traslado vertical usando la grúa. Cada pallet y canasto tiene un manual de uso. Además, la compactación de los componentes, su facilidad de apilamiento y la reducción del volumen transportado impactan directamente en los costos logísticos, especialmente en proyectos de gran escala o con múltiples ubicaciones. En este escenario, la ingeniería no solo se limita al cálculo estructural, sino que se extiende a la gestión eficiente del sistema dentro y fuera de obra.
La correcta definición de las presiones de vaciado y de los tiempos de desencofrado también juega un rol determinante. Un diseño ajustado permite acelerar los ciclos sin comprometer la seguridad ni la calidad del acabado del concreto. Esta optimización reduce tiempos muertos, libera antes los paneles para su reutilización y mejora el rendimiento global del sistema. En proyectos donde los plazos son críticos, esta eficiencia se traduce en una reducción significativa de los costos indirectos asociados a la obra.
Asimismo, la versatilidad del sistema influye directamente en su rentabilidad. Los sistemas modulares modernos están diseñados para adaptarse a múltiples aplicaciones dentro del mismo proyecto, reduciendo la necesidad de adquirir o alquilar sistemas adicionales. Esta capacidad de adaptación simplifica la planificación, disminuye el stock necesario y mejora el aprovechamiento del encofrado a lo largo de todo el ciclo constructivo.

ESTRATEGIAS DE OPTIMIZACIÓN Y REUTILIZACIÓN EN OBRA
Dentro de este contexto de optimización, PERI presentó en noviembre de 2025 el sistema DUO, una solución que trasciende el concepto tradicional de encofrado para convertirse en un activo estratégico orientado al ahorro de costos.
De acuerdo con la empresa, “DUO es un sistema de encofrado fabricado en tecno polímero de alta resistencia, diseñado para aplicaciones tanto verticales como horizontales”. Uno de sus principales diferenciales es que ninguno de sus componentes supera los 25 kilogramos, lo que permite una manipulación completamente manual. Esta característica reduce significativamente la dependencia de grúas, agilizando los procesos de montaje y desmontaje, y mejorando de manera sustancial la seguridad y ergonomía del personal en obra. Su baja sonoridad es ideal para los proyectos residenciales, porque afectan menos a los vecinos.
Además, el bajo peso del sistema no implica una menor resistencia. Por el contrario, el tecno polímero desarrollado por Peri ofrece una elevada durabilidad y estabilidad estructural, lo que permite mantener un desempeño consistente a lo largo de múltiples ciclos de uso. A ello se suma un diseño intuitivo que facilita un montaje rápido y sencillo, incluso para equipos con poca experiencia previa en sistemas de encofrado modular, reduciendo tiempos de capacitación y errores operativos.
Una de las principales fortalezas de DUO es su versatilidad. El sistema puede utilizarse en muros, cimentaciones, columnas y losas, lo que elimina la necesidad de contar con diferentes soluciones de encofrado para cada fase del proyecto. Esta multifuncionalidad simplifica la logística, reduce los espacios de almacenamiento y facilita la planificación general de la obra, impactando positivamente en los costos globales.
En términos de ahorro para el constructor, el sistema DUO ha sido diseñado para maximizar el rendimiento y minimizar el mantenimiento. Sus superficies de contacto son fácilmente reemplazables, lo que permite mantener el sistema en óptimas condiciones sin largos tiempos de inactividad ni procesos complejos de reparación. Esta característica se traduce directamente en una reducción del costo por uso, ya que prolonga el ciclo de vida efectivo del sistema y maximiza el retorno de la inversión a mediano y largo plazo.
ANÁLISIS ECONÓMICO DEL CICLO DE VIDA Y SOSTENIBILIDAD DEL ENCOFRADO MODULAR
Para evaluar correctamente el desempeño económico de un encofrado modular, es necesario comprender el concepto de ciclo desde una perspectiva integral. Desde la visión de Peri, los sistemas tradicionales corresponden principalmente a encofrados de madera o metálicos convencionales, mientras que los sistemas modulares son aquellos diseñados y fabricados bajo patentes, con soluciones técnicas orientadas a optimizar todo su ciclo de vida. Este ciclo abarca desde la adquisición, el uso y el mantenimiento, hasta la disposición final del sistema.
El análisis del retorno de inversión no debe limitarse al costo de compra. En la evaluación intervienen múltiples variables, como el tiempo durante el cual el sistema estará en uso, los ahorros en mano de obra derivados de montajes más rápidos, la reducción de retrabajos gracias a mejores acabados, la calidad de las terminaciones, el costo de mantenimiento, la capacidad del sistema para resolver diferentes aplicaciones, los costos logísticos asociados al transporte repetido y la ingeniería necesaria para futuras aplicaciones. . A ello se suma un factor clave: la calidad del proveedor en términos de calidad de fabricación, disponibilidad de stock y soporte técnico.
PERI indica que su modelo de negocio permite a los contratistas enfocarse en las actividades propias de su negocio que es “el arte de construir”, ofreciendo servicios diferenciados de ingeniería en encofrados y andamios, y poniendo a disposición sus activos tanto en modalidad de alquiler como de venta. “En este último caso, hay ocasiones que por especialización del contratista o duración del proyecto o complejidad de las soluciones es oportuno evaluar una compra, y su retorno deberá de contemplar el costo de adquirirlo, tiempo que los tendrá, los ahorros de mano de obra, los retrabajos que le alivian, calidad de las terminaciones, su costo de mantenimiento, su factor de solución, el costo de transportarlo una y otra vez, el costo de la ingeniería de aplicación futura y la calidad del proveedor en términos de fabricación, stock y soporte. Tema no menor a la hora de comprar un activo es el de evaluar hacerlo vía Leasing, el cual les genera un beneficio tributario”, añade.
Por otro lado, desde el punto de vista ambiental, Peri sostiene que el sistema DUO refuerza el compromiso de la empresa con la construcción sostenible. Señala que todos sus componentes son 100 % reciclables y, al finalizar su vida útil, los materiales pueden reprocesarse para la fabricación de nuevos elementos. “Esto contribuye a disminuir la generación de residuos y posiciona a DUO como una alternativa alineada con las tendencias de construcción sostenible y economía circular”, puntualiza.



